Con un mejor clima internacional y el apoyo al DNU por parte de Diputados, el dólar cerró en baja tras haber arrancado con mayor presión en el arranque. Ahora se espera una mayor entrada de divisas que equilibre el mercado
Tras el salto cambiario de las últimas jornadas, el Gobierno se mantiene confiado en que más temprano que tarde el mercado encontrará un equilibrio no muy lejos de los niveles actuales. El acuerdo con el FMI es fundamental para llevar tranquilidad a los inversores, pero también ingresarán los dólares de la cosecha gruesa.
El segundo trimestre, por lo tanto, viene con noticias favorables por el lado del frente cambiario. Por razones estacionales, siempre es el período de mayor ingreso de divisas por las liquidaciones del campo. Pero ahora se le suma que el Fondo hará un diseño para fortalecer las reservas.
El equipo económico confía en que este mayor respaldo a los pesos que circulan será además un importante eslabón para continuar con el proceso de desinflación. Javier Milei expresó la semana pasada que su expectativa es perforar el piso del 2% entre abril y mayo, teniendo en cuenta que el mes en curso presenta subas en algunos rubros como educación (por el inicio del ciclo lectivo) y alimentos.
El reacomodamiento del contado con liquidación a precios cercanos a los $ 1.300 (aunque ayer quedó levemente por debajo) representa finalmente una señal para las cerealeras, que posiblemente en los próximos días aprovechen para liquidar a un tipo de cambio más conveniente.
Como el 20% se liquida a través del mercado financiero y no del oficial, una suba de la brecha como sucedió en los últimos días impacta positivamente en el tipo de cambio al que entran las exportaciones. A eso se le agrega la baja de retenciones definida temporalmente hasta junio.
Con este panorama y un dólar financiero más tranquilo, aunque un escalón arriba de las últimas semanas, la próxima señal para llevar tranquilidad pasará por dejar atrás el saldo negativo en el mercado cambiario.
En los últimos cuatro días la Central tuvo que vender USD 930 millones, reflejando la mayor incertidumbre que se apoderó del mercado. Ante la suba del tipo de cambio los importantes prefirieron frenar las ventas y esperar, mientras que los importadores se apuraron para comprar para evitar cualquier sorpresa con el dólar oficial.
La consecuencia es que los dólares que no faltaron los tuvieron que poner sobre la mesa el Central. Ayer se mantuvo esta tendencia, al registrarse ventas netas por USD 186 millones. Se supone que en los próximos días esta tendencia debería desaparecer. Y para mediados de fines de abril el BCRA debería volver a acumular.
El mercado internacional también ayudó a la tranquilidad de las aguas locales. Luego de la reunión de la FED se consolidó la suba de Wall Street y esto se trasladó a las cotizaciones de las acciones y bonos locales. La entidad que preside Jerome Powell anunció que retirará dólares de manera más lenta del mercado (de USD 25.000 millones a USD 5.000 millones por mes) como una manera de reducir los niveles de incertidumbre. Esto fue bien recibido por los inversores, con subas en los principales indicadores.
Las acciones tuvieron especialmente repuntes significativos, dejando atrás casi toda la pérdida que habían sufrido la jornada anterior, en especial los papeles bancarios. Esto demuestra que ante caídas muy exageradas de precios aparecen rápidamente compradores interesados en aprovecharlo.
La política local también ayudó por la aprobación por parte de la Cámara de Diputados del DNU que autoriza al Gobierno a negociar con el nuevo acuerdo con el FMI, aún sin grandes precisiones sobre el monto o las exigencias del mismo. Sin embargo, el respaldo legislativo llevó alivio, porque de lo contrario el DNU había quedado en una suerte de limbo jurídico que hubiera complicado las conversaciones con el Fondo.
A partir de febrero, el piso de la nueva remuneración establecida de manera unilateral implica un aumento del 19%.
El Gobierno nacional fijó el nuevo salario mínimo docente en $500.000 desde febrero, de manera unilateral al no contar con el acuerdo de los gremios, mediante la Resolución 381/2025 publicada este miércoles en el Boletín Oficial.
La decisión del Ejecutivo, por medio de la Secretaría de Educación, se da tras el fracaso de la instancia de diálogo con los sindicatos en la Comisión Negociadora del Convenio Marco que se reunió a mediados de febrero para evaluar el aumento propuesto por la asamblea del Consejo Federal de Educación.
Al respecto, el texto oficial precisó que “las partes fijaron sus posiciones y, luego de un extenso intercambio de opiniones, no pudo arribarse a un acuerdo sobre el monto de la retribución mínima de los trabajadores docentes”.
En este marco, la normativa dispuso “determinar un salario mínimo docente para el cargo testigo de maestro de grado común, jornada simple, sin antigüedad o equivalente en horas cátedra, a partir del 1 de febrero de 2025, de $500.000”.
De esta manera, la remuneración mínima docente se incrementó un 19% frente al valor previo de $420.000, que había sido fijado en agosto del año pasado, también en discordancia con la postura sindical. La suba queda por debajo de la inflación del periodo.
Decisión política
Además, se estableció que el nuevo sueldo mínimo “será el importe de referencia para dar cumplimiento a las transferencias en las provincias que integran el Programa Nacional de Compensación Salarial Docente creado por el artículo 9º de la Ley Nº26.075”.
Al explicar la convalidación del piso salarial, el Ejecutivo precisó que responde “a los efectos del funcionamiento del Programa Nacional de Compensación Salarial Docente” y destacó que “refleja la decisión política del Consejo Federal de Educación y del Gobierno Nacional de garantizar que ningún docente perciba una remuneración inferior a la fijada por dicho concepto”.
La mesa de negociación estuvo conformada por la Asociación del Magisterio De Enseñanza Técnica (AMET), la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (SADOP) y la Unión Docentes Argentinos (UDA), en representación de los gremios. Mientras que por el Ejecutivo participaron las secretarías de Educación, de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, al igual que el Consejo Federal de Educación y su Comité Ejecutivo.
Las empresas comprarían bonos Bopreal al Banco Central con los pesos acumulados con sus ganancias. Luego, podrían vender esos títulos a terceros a cambio de los dólares.
El plan del Gobierno de otorgarle al sector privado hasta U$S 10.000 millones en bonos para que distribuyan entre sus accionistas como dividendos va tomando cada vez más fuerza.
De acuerdo con los trascendidos, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional incluiría el “permiso” para que el Banco Central emita deuda en dólares para entregar a las empresas que quieren repartir dividendos. El titular del BCRA, Santiago Bausili, estaría de acuerdo con la operación.
De esta forma, el gobierno daría satisfacción a una demanda del conjunto de la clase empresaria con sede en Argentina que, si bien puede obtener ingresos por dividendos en pesos para los accionistas radicados en el país, no logra enviar al exterior todos los dólares que reclaman los radicados fuera de la Argentina. Esto se aplica en particular a las empresas con casa matriz en el exterior.
El mecanismo que se habría elegido para el pago de dividendos no es casual. Se trataría del Bopreal, un bono que emite el BCRA en dólares pero que se adquiere en pesos. Funciona así: las empresas compran el Bopreal al Banco Central con los pesos de sus ganancias acumuladas. Luego venden esos Bopreal en el mercado secundario, operación en la que pierden entre un 5% y un 10% dependiendo del momento de esta venta. A cambio del Bopreal, obtienen los dólares que buscan y los transfieren a las cuentas del exterior.
Santiago Bausili, presidente del Banco Central, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Foto: Mariano Sánchez / NA
Se estima que el stock de dividendos no distribuidos podría alcanzar hasta los U$S 10.000 millones. De acuerdo con las versiones que circulan, ese monto sería evacuado en tandas cuyos montos y plazos aun no estarían determinados.
Este esquema ya se empleó a lo largo de 2024 con los importadores que debían dólares a sus proveedores del exterior desde 2023. En aquel momento el tema despertó una fuerte polémica ya que, para un sector de los analistas, la operación conllevaba una estatización de la deuda de los importadores con sus proveedores ya que el Banco Central es el que terminará pagando los dólares a medida que vencieran el capital o los intereses de los Bopreal. Ese debate se repetirá ahora con los dividendos.
Además, aumentará la deuda del Banco Central en momentos que el gobierno justifica el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario en el hecho de que el dinero que reciba lo usará para mejorar el balance de la autoridad monetaria. Este movimiento va en el sentido contrario.
“La voluntad de Macron es acompañar el nuevo impulso económico de Argentina”, señaló el diplomático
El embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, confirmó hoy el apoyo del presidente Emmanuel Macron a Javier Milei en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para alcanzar un nuevo acuerdo de refinanciación de la deuda, tras el contacto que ayer tuvieron ambos mandatarios.
El diplomático fue enfático al referirse en que Francia, tanto a nivel gubernamental como empresario, está dispuesta a acompañar al gobierno libertario en su camino de reformas económicas, y destacó que entre “el presidente Macron y Milei hay muy buena sintonía”.
“La llamada telefónica era para mostrar que Francia apuesta sobre la economía argentina a través del FMI y de la economía de sus empresas”, resaltó Nadal, al deslizar que el Gobierno puede esperar un respaldo estratégico desde la silla francesa en el board del FMI.
Según el embajador francés, tanto de parte de Milei como Macron “hay una voluntad de trabajar juntos y juntar intereses”, aun cuando haya “discrepancias en algunos temas, pero que se imponen ”muchas convergencias, entre ellas, la voluntad de Francia de acompañar la recuperación económica de Argentina y apoyarla”. “En el FMI hay una negociación muy importante para consolidar la recuperación económica de Argentina, y ese fue el propósito de la llamada de ayer”, expresó, en declaraciones a radio Rivadavia.
Nadal también respaldó que Macron observa con buenos ojos algunas de las medidas llevadas a cabo por Milei, como el “equilibrio presupuestario y fiscal”, entre otras “reformas emprendidas que están restaurando la economía argentina”, con el objetivo compartido de que “este 2025 sea de recuperación del crecimiento económico”. “A nivel intergubernamental, hay un trabajo conjunto de los gobiernos para acompañar las reformas económicas”, reiteró.
Además del diálogo oficial entre gobiernos, el diplomático resaltó inversiones que vienen llevando a cabo empresas francesas como Renault, que ampliará su inversión en USD 350 millones, y Carrefour, que invertirá otros USD 300 millones. También mencionó a la firma de la automotriz Stellantis, que ampliará su capital en la actividad industrial, y al sector minero, con la expansión de una fábrica de litio en Salta, que aumentará su inversión en USD 1.000 millones.
Milei y Macron en la Casa Rosada, durante la última visita del presidente francés en noviembre pasado
El contacto de alto nivel viene siendo fluido en el vínculo bilateral Argentina-Francia. El pasado 17 de noviembre, Macron visitó la Casa Rosada por segunda vez en lo que va de la gestión de La Libertad Avanza (LLA). Junto a Milei, recorrió el Salón de los Bustos, mantuvo una reunión en el Salón Eva Perón, compartió un encuentro con empresarios en el Salón de los Científicos y se dejó fotografiar en el histórico balcón presidencial del palacio de Gobierno.
Este martes, Javier Milei conversó de manera virtual con Macron sobre “la situación económica” que atraviesa el país y “los desafíos” que le esperan a la administración libertaria. El diálogo coincide con un momento clave en la negociación que protagoniza el equipo económico liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para arribar a un nuevo acuerdo con FMI.
En lo que parece ser el último tramo de la negociación, el Gobierno y el FMI aceleraron esta semana las conversaciones. Por un lado, el staff técnico del organismo sostuvo sus primeras reuniones informativas con el directorio. Serán quien tenga la aprobación definitiva del programa. Y el Poder Ejecutivo busca, en paralelo, conseguir los votos en el board para asegurarse el respaldo necesario en esa última instancia de decisión en Washington.
Javier Milei y Emmanuel Macron saludan desde el balcon de la Casa Rosada. “Hay muy buena sintonía”, definió el embajador Nadal
En ese marco, el acompañamiento de Francia es una pieza clave para obtener el consenso del organismo. El país liderado por Macron es una de las principales economías de Europa, y además tiene presencia en el directorio del Fondo: su banca explica el 4% del poder de voto. En términos de peso específico de cada actor con decisión en el organismo, está por detrás de los Estados Unidos (16%), Japón (6,14%), China (6,08%), una silla compartida por una quincena de países entre ellos, los Países Bajos y Bélgica (5,46%), Alemania (5,31%), España junto a otros socios como México y Colombia (4,53%), entre otros.
En cualquier caso, para que Argentina llegue a un acuerdo, necesita el consenso de los países integrantes del G-7, entre los que se encuentra Francia.
Según Nadal, el respaldo francés en la negociación con el Fondo también está vinculado a que frente al contexto internacional muy incierto e inestable, “algunos estados toman medidas proteccionistas unilaterales” que socavan el crecimiento mundial. “Es la ocasión de demostrar, a través del FMI, que debe haber solidaridad alrededor de la economía argentina, que es importante no solo para la economía de América Latina, sino para la economía mundial”.