Connect with us

Salud

Cuál es el mejor entrenamiento para combatir el insomnio

Publicado

on

Nuevos estudios destacan la efectividad del ejercicio de resistencia para personas mayores

Un análisis reciente reveló que el entrenamiento de fuerza y resistencia es el método más efectivo para combatir el insomnio en personas mayores, superando incluso a los ejercicios aeróbicos. Según los resultados, este tipo de actividad física puede mejorar la calidad del sueño hasta un 35% más que otras formas de ejercicio, como caminar o nadar. La investigación, publicada en la revista Family Medicine and Community Health, analizó datos de más de 2.000 participantes mayores de 60 años, un grupo particularmente vulnerable a los trastornos del sueño.

De acuerdo con el medio BBC, el estudio se centró en identificar qué tipo de ejercicio físico es más beneficioso para mejorar el sueño en este grupo etario. Aunque se sabe que el ejercicio en general tiene un impacto positivo en la calidad del sueño, hasta ahora no existía consenso sobre cuál era el más efectivo. Los investigadores concluyeron que el entrenamiento de fuerza, como levantar pesas o utilizar máquinas de resistencia, es la opción más eficaz para reducir los síntomas del insomnio.

El insomnio, un problema creciente en la población mayor

Personas mayores con insomnio mejoraríanPersonas mayores con insomnio mejorarían su calidad de sueño en un 35 % con entrenamiento de fuerza (Imagen ilustrativa Infobae)

Con el envejecimiento, los ritmos circadianos tienden a debilitarse y la producción de melatonina disminuye, lo que contribuye a la aparición de trastornos del sueño. Estas alteraciones no solo afectan el bienestar general, sino que también incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

En promedio, los programas de ejercicio duraron 14 semanas, con sesiones de aproximadamente 50 minutos realizadas dos o tres veces por semana. Los resultados se midieron utilizando el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI), un cuestionario ampliamente utilizado para evaluar la calidad del sueño. El análisis mostró que el entrenamiento de fuerza y resistencia fue el más efectivo, mejorando el PSQI en 5,75 puntos. En comparación, el ejercicio aeróbico mejoró el índice en 3,76 puntos, mientras que las rutinas combinadas lo hicieron en 2,54 puntos.

El insomnio afecta a unEl insomnio afecta a un tercio de los adultos mayores, aumentando riesgos de enfermedades cardiovasculares y metabólicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según los investigadores, estos resultados confirman que el fortalecimiento muscular tiene un impacto más significativo en la calidad del sueño que otros tipos de actividad física. Además del ejercicio, el estudio también destacó que la educación sobre el sueño puede tener un efecto positivo en la calidad del descanso. Algunos estudios incluidos en el análisis mostraron que la educación sobre el sueño mejoró los puntajes de calidad del sueño incluso más que el ejercicio aeróbico.

Sin embargo, los investigadores señalaron que el término “educación sobre el sueño” abarcaba una amplia gama de intervenciones, desde consejos dietéticos hasta terapias cognitivo-conductuales estructuradas para tratar el insomnio. A pesar de estos hallazgos, los expertos enfatizaron que el ejercicio, especialmente el entrenamiento de fuerza sigue siendo una herramienta clave para mejorar el sueño en personas mayores.

El impacto positivo del ejercicio en la salud física y mental está bien documentado. Según el director ejecutivo de ukactive, Huw Edwards, la actividad física mejora la calidad del sueño, sino que también reduce el estrés, la ansiedad y fomenta el bienestar general. Edwards destacó que una buena noche de sueño puede aumentar la productividad y mejorar la conexión social, beneficios que son especialmente importantes para las personas mayores.

Además, Edwards subrayó el impacto económico de promover un estilo de vida activo. Según sus estimaciones, convertir al Reino Unido en la nación más activa de Europa podría ahorrar hasta 1.000 millones de libras al año en gastos sanitarios relacionados con la inactividad física, además de generar 3.600 millones de libras adicionales en el Producto Interno Bruto (PIB) gracias al aumento de la productividad.

Según The Telegraph, los investigadores concluyeron que “el ejercicio que fortalece los músculos, en lugar de los ejercicios aeróbicos o combinados, es la forma más eficaz de mejorar la calidad del sueño”.

Salud

La resiliencia de Elton John: salud y desafíos ante la pérdida de visión

Publicado

on

Por

El cantante británico atravesó múltiples problemas médicos, desde adicciones y cirugías hasta una reciente infección ocular en uno de sus ojos

Seguir leyendo

Salud

Creatina o proteína: cuál es más eficaz para ganar fuerza y acelerar la recuperación después de los 50

Publicado

on

Por

Según especialistas de Prevention, incorporar suplementos que favorecen la salud muscular ayuda a mantener resistencia y funcionalidad en mujeres

La elección entre creatina y proteína ha generado debate entre mujeres mayores de 50 años interesadas en fortalecer sus músculos y mejorar la recuperación tras el ejercicio.

Creatina: ¿para qué sirve y cuáles son sus beneficios?

La creatina es un compuesto producido de forma natural por el hígado, el páncreas y los riñones, aunque también puede incorporarse mediante el consumo de carne, mariscos o suplementos.

La creatina incrementa las reservasLa creatina incrementa las reservas de energía muscular y favorece el rendimiento en actividades de alta intensidad (Canva)

Steven K. Malin, profesor asociado en la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de Rutgers, detalló que la creatina se almacena en el músculo en forma de fosfocreatina. Este compuesto ayuda a aumentar y conservar trifosfato de adenosina (ATP), la principal fuente de energía para la contracción muscular. Los suplementos permiten incrementar esas reservas energéticas y beneficiar el desempeño físico.

Cuando se consume según las indicaciones, la creatina es segura. Sin embargo, Malin advirtió que puede causar retención de líquidos, deshidratación, hinchazón y molestias digestivas o musculares, en especial durante la llamada “fase de carga”, donde se consumen dosis superiores al inicio del tratamiento.

El papel de la proteína en la fuerza y la recuperación muscular

La proteína es básica para desarrollar y reparar músculo. Según Matheny, los aminoácidos —bloques que conforman la proteína— son fundamentales para el bienestar muscular. “La proteína ayuda a la recuperación y la fuerza”, pero aclaró que solo es efectiva si se acompaña de entrenamiento regular.

El consumo adecuado de proteínaEl consumo adecuado de proteína previene la pérdida de masa muscular y contribuye a un envejecimiento saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)

Chaney también remarcó que a medida que avanza la edad, las necesidades de proteína aumentan de forma ligera, lo que previene la pérdida de masa muscular. “En general, las necesidades de proteínas aumentan; es importante saberlo”.

Más allá de la fuerza, la proteína favorece la salud global. Un análisis en Annals of Internal Medicine reveló que los pacientes con menor masa muscular sufren más complicaciones, estancias hospitalarias prolongadas y tasas de recuperación inferiores. De igual forma, el American Journal of Clinical Nutrition vinculó una ingesta adecuada de proteína con mayor probabilidad de envejecimiento saludable.

Matheny señaló que por su poder saciante, es raro exceder con los alimentos el consumo de proteína. El exceso que el cuerpo no utiliza se transforma en grasa y puede favorecer el aumento de peso. Además, algunos suplementos proteicos contienen aditivos que provocan molestias digestivas, por lo que recomendó recurrir a proteínas vegetales en casos de alergia o intolerancia a los lácteos.

El exceso de proteína puedeEl exceso de proteína puede transformarse en grasa y causar aumento de peso, advierten los especialistas en nutrición (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los expertos recomendaron incorporar ambos nutrientes primero con alimentos; en caso de déficit, evaluar la opción de suplementar. La mayoría de las mujeres mayores de 50 años pueden consumir entre tres y cinco gramos de creatina diarios bajo supervisión médica. La recomendación básica de proteína es de 0,8 gramos por kilogramo de peso corporal, aunque personas activas necesitan entre 1,2 y 1,5 gramos.

Advertencias y recomendaciones antes de usar suplementos

La calidad de los suplementos varía considerablemente. Kenton Fibel, médico de Cedars-Sinai Orthopaedics, enfatizó ante Prevention: “Existen muchísimos suplementos disponibles, y la calidad puede variar”. Por eso insistió en consultar con un profesional o dietista antes de iniciar creatina o proteína.

Chaney resaltó que el médico puede identificar interacciones con fármacos. Fibel añadió que la consulta contribuye a ajustar la dosis adecuada. Matheny concluyó que ambas opciones resultan útiles y no es necesario restringirse a una sola.

La supervisión médica es claveLa supervisión médica es clave para ajustar dosis y evitar interacciones al incorporar creatina o proteína en la dieta diaria (Freepik)

La consulta médica es fundamental ante cualquier suplemento nuevo. Tanto la creatina como la proteína ofrecen beneficios para la fuerza y la recuperación muscular en mujeres de más de 50 años y pueden utilizarse juntas para lograr mejores resultados, siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Seguir leyendo

Salud

Menos carnes y más vegetales, ¿el verdadero secreto para adelgazar sin efecto rebote?

Publicado

on

Por

Además de los beneficios en el peso, sustituir proteínas animales por vegetales integrales reduce la probabilidad de sufrir enfermedades metabólicas, afirma el dietista-nutricionista Miguel López en el podcast Tengo un Plan

Miguel López, investigador y dietista-nutricionista, observó en su experiencia clínica un patrón recurrente entre quienes buscan perder peso. “La gente tiende a pensar que come mucho mejor de lo que come realmente”, afirmó en una entrevista en el podcast Tengo un Plan.

Al analizar las causas del sobrepeso, López remarcó que el fenómeno es mucho más complejo de lo que suele creerse. “Siempre hemos escuchado que es muy fácil: moverte un poco más y comer menos y ya está solucionado”, puntualizó el investigador.

El entorno obesogénico y laEl entorno obesogénico y la exposición a anuncios de comida rápida dificultan la adopción de hábitos alimentarios saludables (Imagen Ilustrativa Infobae).

Citó la respuesta cefálica, mediante la cual el cuerpo se prepara para ingerir alimentos solo con ver imágenes apetitosas, lo que incrementa el deseo de comer incluso cuando no existe hambre real. Además, destacó que el estrés laboral, personal o familiar aumenta la vulnerabilidad frente a estos estímulos.

Sobre los tratamientos farmacológicos, López se refirió a los análogos del GLP-1, como el Ozempic, desarrollados para diabéticos pero empleados también para controlar el apetito. “Las personas que utilizan el análogo del GLP-1 se sienten completamente saciadas e incluso, al principio, pueden perder el apetito o sentir rechazo por la comida”, describió.

Sin embargo, advirtió sobre el efecto rebote: “En el momento que el fármaco se deja de administrar, hay un efecto rebote brutal, porque al final no se está resolviendo el problema, simplemente se tapa”.

También alertó sobre los riesgos de prácticas como el balón gástrico o la reducción de estómago, que pueden provocar déficits de vitaminas y micronutrientes esenciales. “Eso, en combinación con ese déficit severo, causa que la persona se sienta extremadamente cansada, sin energía ni motivación para moverse, lo que refuerza ese círculo vicioso”, advirtió López.

El estrés laboral y personalEl estrés laboral y personal incrementa la vulnerabilidad ante estímulos alimentarios y dificulta el control del apetito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente al sobrepeso, López consideró imprescindible reconocer la necesidad de ayuda profesional. “Muchas veces, dado que existe un estigma respecto a la obesidad, igual que con la salud mental, muchas personas no acuden al profesional por miedo a ser juzgadas”, explicó el dietista-nutricionista en Tengo un Plan.

Subrayó la importancia de respaldarse en expertos que adapten las herramientas a cada contexto y entorno. Además, destacó el rol clave del psicólogo cuando existen problemas de relación con la comida o se recurre a la alimentación para gestionar emociones negativas. “El psicólogo puede ser una herramienta fundamental, especialmente cuando surgen dificultades con la relación con la comida”, sostuvo.

Cambios de entorno y sostenibilidad

La transformación duradera, para López, requiere cambiar el entorno: “Cambiar el entorno es comenzar a generar disruptores positivos”, señaló. Recomienda incorporar actividades físicas atractivas y sostenibles, ya que incluso pequeños cambios respecto a la inactividad inicial pueden ser determinantes: “Cualquier cosa diferente a lo que venías haciendo, si antes no hacías nada, va a ser maravilloso”, aseveró.

Incorporar actividades físicas atractivas yIncorporar actividades físicas atractivas y sostenibles favorece el cambio de hábitos y mejora la calidad de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sugiere evitar modificaciones radicales en la dieta y priorizar pequeños ajustes que con el tiempo construyan una base sólida: “Ir generando pequeños cambios que finalmente constituyan una base estable”.

El compromiso de López con la dieta basada en plantas se apoya en la investigación científica. “Llevo ocho años investigando y he realizado un doctorado con proteínas de origen vegetal evaluando su impacto en la salud”, relató en el podcast.

Su grupo actualmente estudia cómo aumentar la proporción de vegetales integrales en la dieta mediterránea mejora los resultados en salud. Compartió una revisión donde analizaron los estudios sobre consumo de carne: “Cuando comparamos grupos que consumen carne con quienes no lo hacen, los resultados son claros: al sustituir proteínas animales (carne roja, blanca, huevos, lácteos) por fuentes vegetales integrales como legumbres o frutos secos, se reduce el riesgo tanto de enfermedades crónicas como la cardiovascular, la diabetes o el cáncer, así como de factores de riesgo asociados”.

Sustituir proteínas animales por legumbresSustituir proteínas animales por legumbres y frutos secos reduce el riesgo de enfermedades crónicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La postura científica ante el consumo de carne

Consultado sobre la posibilidad de un cambio radical en la postura científica en torno a la carne, López concluye: “La ciencia puede cambiar, pero hay principios tan respaldados que es difícil que varíen con la evidencia actual. Cuanto menos, mejor”, en referencia al consumo de carne roja y blanca. “Todas las líneas de evidencia son consistentes: cuando desplazamos proteínas animales por vegetales integrales, el riesgo de enfermedades crónicas disminuye”, añadió.

Para López, la base de una alimentación saludable radica en priorizar los alimentos de origen vegetal y realizar cambios sostenidos, ajustados a cada persona, siempre respaldados por la mejor evidencia científica.

Seguir leyendo

Mas Leidas

© 2022 FM Integracion 90.1. Todos los Derechos Reservados. | Desarrollado por Conexión Streaming

FM Integracion 90.1