Entre las ITS más frecuentes se destacan el virus del papiloma humano (VPH), la sífilis, la gonorrea y la clamidia. También es significativo el número de nuevos casos de VIH, que supera los 5 mil anuales en Argentina. El Centro Argentino de Urología (CAU) detalló a Infobae cómo prevenirlas y tratarlas
La batalla contra las Infecciones de Transmisión Sexual (ETS) exige un esfuerzo constante y alentar el diagnóstico precoz es el elemento clave para garantizar su tratamiento efectivo y sucura. En cambio, cuando estas patologías son detectadas en etapas tardías, las consecuencias son profundas, con un impacto grave en la calidad de vida y pueden llevar, incluso, a la muerte.
Los expertos del Centro Argentino de Urología (CAU) son activos promotores de la prevención de estas enfermedades por lo queinstan a todas las personas sexualmente activas a realizarse una vez al año un análisis de sangre como pesquisa de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), entre las que se incluyen el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Adquirida que provoca el SIDA), las hepatitis virales, el Virus del Papiloma Humano (VPH), la sífilis, y los herpes genitales, entre otras. Y también estudios para detectar gonorrea y clamidia, que junto a las son las más habituales.
“Entre las ITS más frecuentes se destacan las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH), un virus con el que se estima que prácticamente el 80% de la población adulta tuvo algún contacto. Si bien en la mayoría de los casos la persona no desarrolla la infección, porque su sistema inmunológico detiene el virus y lo mantiene inactivo o inclusive lo cura, en ocasiones puede mantenerse latente y activarse por alguna situación de descenso de inmunidad y presentar lesiones potencialmente graves”, afirmó la doctora Paula Grinstein, médica uróloga del CAU y miembro del servicio de Urología de la Clínica San Camilo.
De acuerdo con datos del CAU, “en general, las ITS son más frecuentes en los adultos jóvenes sexualmente activos en el rango de edad de entre 20 y 40 años, aunque también se ven casos en las mujeres posmenopáusicas que dejan de usar protección porque han perdido la necesidad de cuidarse de un embarazo.
En esta imagen de microscopio se muestra la bacteria Chlamydia trachomatis (Dr. E. Arum, Dr. N. Jacobs/CDC vía AP)
Aunque las manifestaciones que pueden indicar la presencia de una ETS son muy diferentes dependiendo de la afección, los especialistas recomiendan prestar atención a los siguientes síntomas:
-Aparición de verrugas genitales
-Aparición de pequeñas ampollas
-Aparición de úlceras indoloras
-Presencia de secreciones o ardor al orinar
Aun así, y como se indicó al comienzo, los expertos exhortan a no esperar a advertir la presencia de estos posibles síntomas, porque muchas veces la presencia de la infección no es evidente.
“La mayoría de las personas no conocen en detalle estas infecciones o creen que es algo que les sucede a los demás. Saben que existen, pero tienen poca conciencia sobre qué significan y sobre la importancia del uso de los métodos de prevención”, sostuvo el doctor Mauricio Colicigno, también médico urólogo del CAU.
Hacer análisis de sangre anualmente es crucial para detectar infecciones de transmisión sexual a tiempo (Pixabay)
Por eso, siempre, agregó el mismo experto, “la indicación es tomar la rutina de una consulta anual con el urólogo y la realización de los análisis exploratorios. El análisis de sangre, que pesquisa un número importante de ITS, no es demasiado diferente a un examen de rutina, pero el médico debe pedir indagar en algunos parámetros adicionales para sospechar y/o confirmar la presencia de una infección”.
La prevalencia de las ITS en Argentina
Se estima que en la Argentina cerca de 140 mil personas viven con VIH, de los cuales alrededor de un 13% desconoce su diagnóstico. Cada año se registran en promedio 5.300 nuevos casos, en una relación de 2,2 varones por cada mujer y, en su amplia mayoría —entre 98% y 99%—, se originan por prácticas sexuales sin protección.
En el caso de la sífilis la tasa de prevalencia en el país es de 57,7 casos por cada 100 mil habitantes (53 en varones y 62,1 en mujeres) y casi la mitad son diagnosticados en forma tardía. Solamente durante el período comprendido entre los años 2018 y 2021 se notificaron 97.336 nuevos casos de sífilis en la Argentina en la población general.
El virus del papiloma humano es una de las ITS más frecuentes; el 80% de los adultos han tenido contacto con él (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cuáles son los factores de riesgo de las ITS
Entre los factores de riesgo para desarrollar una ITS, los especialistas consultados por Infobae enumeraron:
-Ser sexualmente activo y no tomar las medidas de protección, como el uso del preservativo
-Tener diferentes parejas sexuales
-El inicio precoz de las actividades sexuales
-Tener diabetes
-Tener cualquier tipo de alteración en la inmunidad
Los médicos urólogos también indicaron que es importante tener en cuenta que son igualmente contagiosas las relaciones sexuales anales y orales.
La falta de conciencia sobre las ITS y la prevención son un desafío constante, según especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cómo se tratan
“En cuanto a los tratamientos, muchas veces son curativos, pero otras no, dependiendo del tipo de infección y del tiempo transcurrido al momento del diagnóstico. Mayoritariamente, se emplean antibióticos y antivirales, además de alguna medicación complementaria”, señaló la doctora Mariela Montanille, también uróloga del CAU.
La doctora Grinstein explicó que, “en los casos del virus del papiloma, dependiendo de la presentación, se suelen tratar las verrugas genitales con diferentes métodos físicos, como el ácido o inmunomoduladores, o quemarlas con frío o con calor o mediante láser. Pero, cualquiera sea el método empleado, es recomendable analizar una muestra de la verruga para conocer la clase de virus que la causó y evaluar si se está frente a una condición de bajo o de alto riesgo”.
La experta dio un dato que es clave en la recuperación de una persona afectada: “Cuando los pacientes llegan a la consulta y reciben diagnóstico de alguna ITS, se les indica que también debe tratarse su pareja, porque en muchos casos ambos presentan la infección y de nada sirve que se trate uno solo, ya que volverá a contagiarse”. Ante esto, “si esa pareja es mujer, la derivamos al ginecólogo y si es hombre lo citamos para hacerle el diagnóstico y la revisación médica correspondiente”, indicó.
Dependiendo de la afección, la falta de diagnóstico y de tratamiento trae consecuencias a largo plazo, como en el caso de la sífilis, que puede comenzar como primaria y transformarse en secundaria o terciaria.
Los entre 20 y 40 años son los más afectados por las ITS, pero también se ven casos en mujeres posmenopáusicas (Imagen Ilustrativa Infobae)
“La sífilis secundaria puede demorar años en aparecer, pero se presenta con lesiones en todo el cuerpo, incluido palmas y plantas, que son muy características, y existe el riesgo de que genere daño visceral también, inclusive que se desarrolle una sífilis terciaria, que se llama neurosífilis, con elevadas posibilidades de ocasionar daño neurológico”, describió la doctora Montanile.
Tanto en la gonorrea como en la clamidia, el tiempo de infección sin tratamiento puede favorecer el desarrollo de enfermedades complejas, como la estenosis de uretra, que trae problemas para orinar, o produce dolor, alteraciones en la vejiga e incluso problemas de infertilidad.
El VPH, por su parte, puede ser responsable de la aparición de diferentes tipos de tumores. “Para la protección del VPH hoy en día disponemos de una vacuna en el Calendario Nacional de Vacunación gratuito y obligatorio, por lo que hay un grupo poblacional que ya está vacunado. Pero es importante tener en cuenta que hay otro grupo que no lo está, porque nació antes de que la vacuna se incorporara al calendario, o porque no se ha vacunado cuando le correspondía. Hay varios tipos de vacunas, pero básicamente todas cubren los virus de alto riesgo, los que son pro-oncológicos”, aclaró la médica uróloga Grinstein.
El cantante británico atravesó múltiples problemas médicos, desde adicciones y cirugías hasta una reciente infección ocular en uno de sus ojos
Un escenario iluminado, una multitud emocionada, el piano que arranca con “Your Song”. Hasta hace poco, nada parecía capaz de detener la energía inconfundible de Elton John. Pero lejos de los reflectores, el ícono británico enfrenta el reto más inesperado de su vida: una drástica pérdida de visión tras una infección ocular. El diagnóstico sorprendió incluso a los médicos. No era la primera vez que la salud amenazaba la carrera y la rutina de una de las mayores leyendas vivas del pop.
A lo largo de los años, el cantante lidió con varios desafíos médicos que marcaron sus etapas como artista y como persona. Desde el consumo problemático de sustancias en los años setenta y ochenta hasta afecciones físicas propias del desgaste, nunca ocultó su batalla por mantenerse en pie.
Entre los episodios de salud pública más conocidos del músico destaca su ingreso a rehabilitación en 1990 para combatir la adicción al alcohol, la cocaína y los trastornos alimentarios. Aquella decisión, según relató el propio Elton en diversas entrevistas, le salvó la vida. Desde entonces, ha promovido la salud mental y la prevención de adicciones, fundando y liderando campañas junto a la Elton John AIDS Foundation.
Elton John y David Furnish asistieron junto a sus hijos Zachary y Elijah a la fiesta de la Elton John AIDS Foundation (Reuters)
En los últimos años, su salud física también requirió atención médica significativa. En 2017, el cantante de hits como I’m Still Standing fue hospitalizado tras una grave infección bacteriana contraída durante una gira por Sudamérica, que obligó a cancelar varios conciertos. Aquella vez, los médicos describieron el estado como potencialmente mortal, pero la reacción temprana y los tratamientos intensivos permitieron su recuperación.
Más adelante, en 2021, sufrió una caída en su residencia que le provocó problemas en la cadera. La lesión llevó a postergar fechas de su gira de despedida, y finalmente el cantante debió someterse a reemplazo de ambas rodillas, recuperando movilidad, aunque siempre bajo control médico regular.
La batalla actual: ¿cómo perdió la visión Elton John?
En el verano de 2024, durante unas vacaciones en la Costa Azul de Francia, Elton John contrajo una infección ocular que comprometió radicalmente su visión. El virus afectó ambos ojos y dejó al artista completamente ciego de su ojo derecho, según confirmó People. El izquierdo, a pesar de los esfuerzos y tratamientos médicos, sólo mantiene capacidad visual limitada.
A lo largo de su carrera, el artista lidió con adicciones y enfermedades físicas que amenazaron su salud y marcaron su trayectoria personal (AP/Alberto Pezzali)
La dolencia obligó al músico a modificar prácticamente todas las facetas de su día a día. “Ha sido devastador. Perdí el ojo derecho y el izquierdo tampoco está bien. No puedo ver la televisión, no puedo leer, ni ver a mis hijos jugar”, afirmó el cantante a Variety.
Su familia, encabezada por su esposo David Furnish, reorganizó rutinas y apoyos. La imposibilidad de ver partituras llevó a adaptar los procesos de composición y grabación, incorporando tecnologías como pantallas de alto contraste, teleprompter personalizado y formatos de letras en gran tamaño.
Qué tratamientos médicos siguió y cuál es el pronóstico
Según explicó David Furnish –presidente de la Fundación e indispensable en el cuidado de su esposo–, el daño en la retina derecha es irreversible, pues el tejido retinal no sana naturalmente. Sin embargo, continúan tratamientos experimentales en el ojo izquierdo, incluyendo aplicaciones de tecnología e inteligencia artificial para facilitar la rehabilitación visual.
Su mayor crisis de salud en los últimos años ocurrió en 2024, cuando perdió por completo la capacidad visual en su ojo derecho y redujo la de su ojo izquierdo REUTERS/Elizabeth Frantz/File Photo
Los médicos que tratan al artista destacan que la ciencia avanza y existen investigaciones en curso sobre cuidados de la retina y estimulación visual. Por ahora, el objetivo se centra en conservar el residuo visual y garantizar calidad de vida. “He tenido una vida increíble y tengo esperanza. Debo ser paciente y confiar en la ciencia”, afirmó el propio John.
¿Cómo impactó la salud en su vida personal y artística?
La vida cotidiana y el entorno profesional del músico han cambiado drásticamente. Ya no puede asistir a eventos públicos ni observar los conciertos de otros artistas como antes. La firma autógrafa, célebre en la cultura pop, debió simplificarse; ahora consiste en una “E” y una “X”. No puede ver a sus hijos, Zachary y Elijah, durante sus partidos deportivos, hecho que describió como una de las pérdidas emocionales más profundas que ha sufrido.
En el estudio, la producción musical encontró alternativas para mantener la creatividad. Se utilizan pantallas de computadora de gran tamaño y teleprompters con tipografías muy visibles. El propio Bernie Taupin, colaborador de toda la vida, le recita las letras de las canciones cuando la visión del artista no alcanza para leerlas.
La adaptación a la discapacidad visual incluyó nuevas tecnologías y rutinas tanto en su vida familiar como en el estudio de grabación (Foto Greg Allen/Invision/AP, archivo)
¿Elton John dejó los escenarios por motivos de salud?
En términos de giras, Elton John sí optó por finalizar su etapa de conciertos multitudinarios. El impacto de las recaídas físicas y la necesidad de priorizar la salud lo llevaron a despedirse de los escenarios tras su tour Farewell Yellow Brick Road. No obstante, continúa presentándose en eventos seleccionados y en galas benéficas para la Elton John AIDS Foundation.
Aunque la severidad de su condición obliga a una agenda menos pública, el músico pone énfasis en su red de apoyo: familia, colegas y amigos como Paul McCartney o Keith Richards, quienes lo acompañan en este proceso.
Pese a los obstáculos, el cantante de temas como Rocket Man insiste en mantener la actitud positiva, confiando en los avances médicos y científicos. “No puedes perder la esperanza, siempre hay que intentar mejorar las cosas”, repitió ante Variety.
Según especialistas de Prevention, incorporar suplementos que favorecen la salud muscular ayuda a mantener resistencia y funcionalidad en mujeres
La elección entre creatina y proteína ha generado debate entre mujeres mayores de 50 años interesadas en fortalecer sus músculos y mejorar la recuperación tras el ejercicio.
La popularidad de estos suplementos responde al deseo de mantener la independencia y la funcionalidad física con el paso del tiempo. Sin embargo, la información disponible puede generar confusión, por lo que expertos consultados por Prevention y evidencia científica hacen hincapié en la importancia de recurrir a orientación profesional antes de tomar decisiones.
Creatina: ¿para qué sirve y cuáles son sus beneficios?
La creatina es un compuesto producido de forma natural por el hígado, el páncreas y los riñones, aunque también puede incorporarse mediante el consumo de carne, mariscos o suplementos.
Albert Matheny, dietista registrado y cofundador de SoHo Strength Lab, explicó a Prevention que este nutriente interviene en la generación de energía muscular, resultando particularmente útil en actividades de alta intensidad y corta duración. “La creatina puede mejorar la fuerza muscular, pero también la recuperación”, precisó Matheny.
La creatina incrementa las reservas de energía muscular y favorece el rendimiento en actividades de alta intensidad (Canva)
Steven K. Malin, profesor asociado en la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de Rutgers, detalló que la creatina se almacena en el músculo en forma de fosfocreatina. Este compuesto ayuda a aumentar y conservar trifosfato de adenosina (ATP), la principal fuente de energía para la contracción muscular. Los suplementos permiten incrementar esas reservas energéticas y beneficiar el desempeño físico.
Cuando se consume según las indicaciones, la creatina es segura. Sin embargo, Malin advirtió que puede causar retención de líquidos, deshidratación, hinchazón y molestias digestivas o musculares, en especial durante la llamada “fase de carga”, donde se consumen dosis superiores al inicio del tratamiento.
El papel de la proteína en la fuerza y la recuperación muscular
La proteínaes básica para desarrollar y reparar músculo. Según Matheny, los aminoácidos —bloques que conforman la proteína— son fundamentales para el bienestar muscular. “La proteína ayuda a la recuperación y la fuerza”, pero aclaró que solo es efectiva si se acompaña de entrenamiento regular.
El consumo adecuado de proteína previene la pérdida de masa muscular y contribuye a un envejecimiento saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)
Chaney también remarcó que a medida que avanza la edad, las necesidades de proteína aumentan de forma ligera, lo que previene la pérdida de masa muscular. “En general, las necesidades de proteínas aumentan; es importante saberlo”.
Más allá de la fuerza, la proteína favorece la salud global. Un análisis enAnnals of Internal Medicine reveló que los pacientes con menor masa muscular sufren más complicaciones, estancias hospitalarias prolongadas y tasas de recuperación inferiores. De igual forma, el American Journal of Clinical Nutrition vinculó una ingesta adecuada de proteína con mayor probabilidad de envejecimiento saludable.
Matheny señaló que por su poder saciante, es raro exceder con los alimentos el consumo de proteína. El exceso que el cuerpo no utiliza se transforma en grasa y puede favorecer el aumento de peso. Además, algunos suplementos proteicos contienen aditivos que provocan molestias digestivas, por lo que recomendó recurrir a proteínas vegetales en casos de alergia o intolerancia a los lácteos.
El exceso de proteína puede transformarse en grasa y causar aumento de peso, advierten los especialistas en nutrición (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los expertos recomendaron incorporar ambos nutrientes primero con alimentos; en caso de déficit, evaluar la opción de suplementar. La mayoría de las mujeres mayores de 50 años pueden consumir entre tres y cinco gramos de creatina diarios bajo supervisión médica. La recomendación básica de proteína es de 0,8 gramos por kilogramo de peso corporal, aunque personas activas necesitan entre 1,2 y 1,5 gramos.
Advertencias y recomendaciones antes de usar suplementos
La calidad de los suplementos varía considerablemente. Kenton Fibel, médico de Cedars-Sinai Orthopaedics, enfatizó ante Prevention: “Existen muchísimos suplementos disponibles, y la calidad puede variar”. Por eso insistió en consultar con un profesional o dietista antes de iniciar creatina o proteína.
Chaney resaltó que el médico puede identificar interacciones con fármacos. Fibel añadió que la consulta contribuye a ajustar la dosis adecuada. Matheny concluyó que ambas opciones resultan útiles y no es necesario restringirse a una sola.
La supervisión médica es clave para ajustar dosis y evitar interacciones al incorporar creatina o proteína en la dieta diaria (Freepik)
La consulta médica es fundamental ante cualquier suplemento nuevo. Tanto la creatina como la proteína ofrecen beneficios para la fuerza y la recuperación muscular en mujeres de más de 50 años y pueden utilizarse juntas para lograr mejores resultados, siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.
Además de los beneficios en el peso, sustituir proteínas animales por vegetales integrales reduce la probabilidad de sufrir enfermedades metabólicas, afirma el dietista-nutricionista Miguel López en el podcast Tengo un Plan
Miguel López, investigador y dietista-nutricionista, observó en su experiencia clínica un patrón recurrente entre quienes buscan perder peso. “La gente tiende a pensar que come mucho mejor de lo que come realmente”, afirmó en una entrevista en el podcast Tengo un Plan.
Muchas personas minimizan el impacto de hábitos cotidianos, como el consumo de cerveza, carne o huevos, considerando que su dieta es adecuada. Sin embargo, al revisar en detalle la alimentación diaria, surgen áreas con margen claro de mejora. Según López, “incluso quitando pequeños grupos de alimentos o haciendo pequeñas modificaciones, se pueden lograr cambios sustanciales y el impacto puede ser bastante positivo”.
Al analizar las causas del sobrepeso, López remarcó que el fenómeno es mucho más complejo de lo que suele creerse. “Siempre hemos escuchado que es muy fácil: moverte un poco más y comer menos y ya está solucionado”, puntualizó el investigador.
Sostiene que el entorno juega un papel determinante: “Vivimos en un ambiente obesogénico, lleno de factores que inducen al consumo”, señaló López en el podcast, mencionando la exposición constante a anuncios de comida rápida y a estímulos en redes sociales.
El entorno obesogénico y la exposición a anuncios de comida rápida dificultan la adopción de hábitos alimentarios saludables (Imagen Ilustrativa Infobae).
Citó la respuesta cefálica, mediante la cual el cuerpo se prepara para ingerir alimentos solo con ver imágenes apetitosas, lo que incrementa el deseo de comer incluso cuando no existe hambre real. Además, destacó que el estrés laboral, personal o familiar aumenta la vulnerabilidad frente a estos estímulos.
Tratamientos farmacológicos y riesgos
Sobre los tratamientos farmacológicos, López se refirió a los análogos del GLP-1, como el Ozempic, desarrollados para diabéticos pero empleados también para controlar el apetito. “Las personas que utilizan el análogo del GLP-1 se sienten completamente saciadas e incluso, al principio, pueden perder el apetito o sentir rechazo por la comida”, describió.
Sin embargo, advirtió sobre el efecto rebote: “En el momento que el fármaco se deja de administrar, hay un efecto rebote brutal, porque al final no se está resolviendo el problema, simplemente se tapa”.
También alertó sobre los riesgos de prácticas como el balón gástrico o la reducción de estómago, que pueden provocar déficits de vitaminas y micronutrientes esenciales. “Eso, en combinación con ese déficit severo, causa que la persona se sienta extremadamente cansada, sin energía ni motivación para moverse, lo que refuerza ese círculo vicioso”, advirtió López.
El estrés laboral y personal incrementa la vulnerabilidad ante estímulos alimentarios y dificulta el control del apetito (Imagen Ilustrativa Infobae)
Frente al sobrepeso, López consideró imprescindible reconocer la necesidad de ayuda profesional. “Muchas veces, dado que existe un estigma respecto a la obesidad, igual que con la salud mental, muchas personas no acuden al profesional por miedo a ser juzgadas”, explicó el dietista-nutricionista en Tengo un Plan.
Subrayó la importancia de respaldarse en expertos que adapten las herramientas a cada contexto y entorno. Además, destacó el rol clave del psicólogo cuando existen problemas de relación con la comida o se recurre a la alimentación para gestionar emociones negativas. “El psicólogo puede ser una herramienta fundamental, especialmente cuando surgen dificultades con la relación con la comida”, sostuvo.
Cambios de entorno y sostenibilidad
La transformación duradera, para López, requiere cambiar el entorno: “Cambiar el entorno es comenzar a generar disruptores positivos”, señaló. Recomienda incorporar actividades físicas atractivas y sostenibles, ya que incluso pequeños cambios respecto a la inactividad inicial pueden ser determinantes: “Cualquier cosa diferente a lo que venías haciendo, si antes no hacías nada, va a ser maravilloso”, aseveró.
Incorporar actividades físicas atractivas y sostenibles favorece el cambio de hábitos y mejora la calidad de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)
Sugiere evitar modificaciones radicales en la dieta y priorizar pequeños ajustes que con el tiempo construyan una base sólida: “Ir generando pequeños cambios que finalmente constituyan una base estable”.
El compromiso de López con la dieta basada en plantas se apoya en la investigación científica. “Llevo ocho años investigando y he realizado un doctorado con proteínas de origen vegetal evaluando su impacto en la salud”, relató en el podcast.
Su grupo actualmente estudia cómo aumentar la proporción de vegetales integrales en la dieta mediterránea mejora los resultados en salud. Compartió una revisión donde analizaron los estudios sobre consumo de carne: “Cuando comparamos grupos que consumen carne con quienes no lo hacen, los resultados son claros: al sustituir proteínas animales (carne roja, blanca, huevos, lácteos) por fuentes vegetales integrales como legumbres o frutos secos, se reduce el riesgo tanto de enfermedades crónicas como la cardiovascular, la diabetes o el cáncer, así como de factores de riesgo asociados”.
Sustituir proteínas animales por legumbres y frutos secos reduce el riesgo de enfermedades crónicas (Imagen Ilustrativa Infobae)
La postura científica ante el consumo de carne
Consultado sobre la posibilidad de un cambio radical en la postura científica en torno a la carne, López concluye: “La ciencia puede cambiar, pero hay principios tan respaldados que es difícil que varíen con la evidencia actual. Cuanto menos, mejor”, en referencia al consumo de carne roja y blanca. “Todas las líneas de evidencia son consistentes: cuando desplazamos proteínas animales por vegetales integrales, el riesgo de enfermedades crónicas disminuye”, añadió.
Para López, la base de una alimentación saludable radica en priorizar los alimentos de origen vegetal y realizar cambios sostenidos, ajustados a cada persona, siempre respaldados por la mejor evidencia científica.