Considerado al tipo de cambio libre, el papel de 1.000 pesos argentinos equivale a 2,89 dólares. Producto de la inflación y de la negativa oficial a imprimir uno de mayor valor, es el de más bajo poder adquisitivo en la región
En mayo pasado, el BCRA anunció que trabaja en una nueva línea de billetes para reemplazar animales por próceres y figuras públicas. Pero no se evalúa un billete de 5.000 o 10.000 pesos (Adrián Escandar)
Por el impacto de la inflación, la Argentina se acerca a un triste récord. En un relevamiento entre 13 países de la región, su billete de mayor denominación es el que menos valor tiene medido en dólares. De esa forma, el papel de 1.000 pesos con la imagen del hornero es el que tiene un poder de compra más limitado en todo América, sin que además existan planes a la vista para poner en circulación algún billete de una denominación mayor.
El escenario cuenta con un elemento más insólito aún: el último anuncio oficial del Banco Central en ese sentido, en mayo pasado, confirmó que la autoridad monetaria y la Casa de la Moneda trabajan en una nueva línea de billetes. El objetivo del cambio es reemplazar a los animales autóctonos de la serie actual para volver a ubicar a próceres y figuras públicas. Pero no se evalúa un billete de 5.000 o 10.000 pesos, algo piden distintos sectores económicos, en particular los bancos.
Al tipo de cambio libre, el billete de 1.000 pesos hoy vale tan solo 2,89 dólares, lo que deja a la Argentina, tan mencionada en el mundo por estos días por su logro deportivo en Qatar, en el último lugar de la tabla. El país que más se le acerca en esta clasificación es Cuba, cuyo billete más grande vale 4,17 dólares, seguido por Paraguay, donde el billete de 100.000 guaraníes vale 13,69 dólares.
Entre los países más próximos el billete de mayor denominación de Uruguay equivale a 51,80 dólares. Chile, con 22,62 dólares y Bolivia, con 28,95 dólares, son los de valor más bajo.
No es el caso de Perú, que a pesar de sus vaivenes políticos hace más de una década que consiguió vencer a la inflación. Su billete de 200 soles vale 52,33 dólares. En Brasil, el principal socio comercial de la Argentina, el papel de 200 reales equivale a 38,41 dólares.
Cuando comenzó a circular el actual billete de $1.000, el 1° de diciembre de 2017, el dólar valía $17,55, por lo que el mayor billete argentino servía para comprar 56,90 dólares. La inflación de ese año fue 24,8 por ciento. Una discusión encendida por entonces no era sobre su poder de compra sino sobre su ilustración: un hornero, en el marco de la línea de imágenes de animales que reemplazó la tradición de los próceres.
Ese debate no parece tener lugar en otros países, donde el papel moneda es adornado tanto por figuras célebres como por paisajes o fauna. En el nuevo billete de 200 reales se ve el lobo colorado (lobo-guará, en portugués), manteniendo la idea de poner animales en los billetes desde el lanzamiento del real, en 1994; en la otra cara del billete, aparece una imagen que simboliza la República. Los gobiernos de Lula da Silva y su Partido de los Trabajadores no vieron necesidad de cambiarlos; incluso, los renovaron con las mismas imágenes para hacerlos más seguros.
PARAGUAY Guaraní Paraguayo: G 100.000 = USD 13.69 USD1 = G 7.304
Medir cuánto se consumió el poder adquisitivo del billete de $1.000 desde su salida a la calle muestra con claridad el efecto nocivo de la inflación sobre la moneda nacional. En 60 meses, desde diciembre de 2017 a noviembre de 2022, la inflación acumulada fue de un aplastante 780 por ciento. Por lo tanto, el billete más alto debería haber multiplicado su valor nominal prácticamente por nueve para seguirle el ritmo a la suba de los precios al público.
Un informe elaborado por María Castiglioni, economista de C&T Asesores Económicos, determinó que en base a la inflación acumulada en los últimos cinco años, un billete de máxima denominación que permita reemplazar el poder adquisitivo que tenía el de $1000 en 2017 debería ser en el presente de un valor de $9.372 para conservar aquella capacidad de compra. Es decir que la economía necesitaría de una emisión prácticamente de $10.000 para representar el valor inicial del “Hornero”.
Según datos del Banco Central, en el presente los billetes de 1.000 pesos pasaron a ser los de mayor circulación, por encima del 30% del total, algo insólito habida cuenta que estas emisiones son, además, las de mayor valor en el universo del efectivo. Como es lógico, al ser los billetes de más denominación los que más circulan, también es creciente el monto efectivo que representan dentro de la masa de dinero que tienen los argentinos en sus bolsillos y en el circuito económico. El billete de 1.000 pesos, que por ahora no tiene en el horizonte un reemplazante de mayor valor, representa el 70% de la circulación monetaria del país.
Los haberes del sector formal revirtieron ocho meses consecutivos de mejoras en términos reales. Según el INDEC, los salarios en general le ganaron a los precios pero por el peso del sector informal que marco un 6,8% con fuertes distorsiones estadísticas.
Los salarios en el mes de diciembre subieron, en general y en promedio un 3,1%. De esa forma se ubicaron por encima de la inflación para ese mes que, más allá de las distorsiones metodológicas que arrastra el índice de Precios al Consumidor (IPC), implicó una mejora de 0,4 puntos por encima del IPC que, para ese mes, había marcado un 2,7%.
No todo lo que brilla
Sin embargo, dentro de ese promedio, descolla la suba del 6,8% que mostraron los salarios no registrados y que, en rigor, por el rezago estadístico de cinco meses que presenta el relevamiento en ese segmento en particular, expresan lo ocurrido en agosto de 2024.
Si se omitiera el segmento no registrado y las distorsiones temporales que presenta, surge que, para el segmento del salario registrado privado y público la mejora en diciembre llegó al 2,4% quedando 0,3 puntos porcentuales detrás de la suba de precios a contramano de lo anunciado por el gobierno. El dato, en este caso, no presenta distorsiones metodológicas en tanto surge de los registros del ARCA (ex AFIP) en lo que hace a los aportes y contribuciones que empresas y trabajadores realizan al ente mes a mes.
Cambio de tendencia
La caída del salario en términos reales viene a cortar ocho mese consecutivos de mejoras durante los cuales el segmento registrado había ido recuperando muy parcialmente la fuerte pérdida sufrida en los primeros meses del gobierno de Javier Milei. Con todo, desde abril de 2024 que el INDEC no informaba una caída del salario registrado.
Así las cosas, el raid salarial revirtió la curva de recuperación y, por lo tanto, reaparece la amenaza cierta de que el gobierno no cumpla con su pronóstico de una recomposición del salario en términos reales. Es que, desde que asumió la nueva gestión, el segmento registrado acumula una caída en términos reales del 5,14% sobre la base de un incremento del 159% contra una inflación registrada entre noviembre de 2023 y diciembre de 2024 del 173%.
Con todo, la dinámica resulta diferente en el sector privado y en el público. Mientras que, desde noviembre de 2023, los salarios de los trabajadores registrados crecieron un 0,59% (en diciembre la suba superó la inflación en 0,1 puntos porcentuales), los salarios de los empleados públicos arrastran una caída del 15,33%.
En el mes de diciembre, los salarios de este segmento que es el más golpeado por la política de ajuste fiscal oficial, volvieron a perder con los precios en un punto porcentual en tanto, según el informe del INDEC, se incrementaron apenas un 1,7% contra el 2,7% que, está dicho, marcó el IPC en diciembre.
Esa caída también sirvió para revertir cinco meses consecutivos de crecimiento en términos reales para los empleados públicos de todos los niveles.
Confirmando que el pronóstico de un crecimiento del mercado automotor en 2025 irá de la mano de la expansión del crédito, todas las terminales argentinas mejoraron la oferta para comprar un 0 km en cuotas sin interés
Exactamente un año atrás, cuando el mercado automotor argentino enfrentaba un primer trimestre con caída de ventas que superaban el 35% y los pronósticos eran alarmantes, con proyecciones para todo el año de no más de 300.000 unidades, un alto ejecutivo de la industria dijo durante un encuentro informal con la prensa que “el crecimiento del mercado automotor se tiene que dar a través del crédito. Mientras no se estabilice la macro economía, baje la inflación y las tasas de interés, no es posible vender autos a tasas razonables para el bolsillo de la mayoría de los compradores de autos cero kilómetro, que representan el 60% del mercado. Ese es el camino para poder crecer”.
El recorrido de 2024 le dio la razón, la aparición del crédito accesible en abril empezó a reactivar las ventas por sobre la recuperación del salario formal, lo que lentamente permitió a más consumidores tomar la decisión de subir a un cero kilómetro.
Las tasas 0% para determinados modelos, con montos acotados o cantidad baja de cuotas fue el primer movimiento crediticio que se pudo ver en casi todas las marcas. Las ventas se recuperaron en el segundo semestre, mejorando el parcial equivalente de 2023, y el año cerró con 414.000 unidades, que fueron mucho más que las imaginadas en febrero.
A fin de año, Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina, le dijo a Infobae que “espero que el año que viene el crédito se siga expandiendo y que sea el motor de la industria automotriz en Argentina, totalmente. Eso es lo que esperamos y por eso dije que esperamos vender 500.000 autos, y puedo estar siendo un poco conservador en esa cifra”.
Martín Galdeano, presidente de Ford, auguró un año en el que el crédito sea el motor de la industria automotriz argentina
Con el inicio de 2025, las marcas ampliaron efectivamente su oferta de autos cero kilómetro con créditos a tasa 0%. Lo ampliaron en todo aspecto, en cantidad de modelos, pero especialmente de cuotas o de montos que alcanzan esa alícuota de financiación.
Marca por marca
La marca Chevrolet, a través de General Motors Argentina, ofrece dos modelos con financiación a tasa 0% de interés. Se trata del Chevrolet Tracker y del Chevrolet Onix. En ambos casos la financiación es hasta 12 meses con distintos montos. Mientras el B-SUV tiene un monto de hasta $12.000.000, el auto compacto financia sin interés hasta $9.000.000.
Ford Argentina, en cambio, ofrece financiación 0% para su línea de pick-up Ford Ranger o del utilitario Ford Transit. En el caso de la pick-up es por $30.000.000 con plazo hasta 36 meses. Ambos modelos también se venden con créditos UVA, en el caso de Ranger, el Costo Financiero Total Nominal Anual (C.F.T.N.A.) es del 4,51% mientras que en los furgones Transit es de 0%. En ambos con un plazo de 35 meses.
Nissan Argentina comercializa con este tipo de financiación únicamente sus modelos fabricados en Argentina, es decir la línea de pick-up mediana Frontier. Hay diversos modos de aprovechar las ofertas con tasa de interés 0%. Se puede comprar una camioneta de las versiones Pro-4X, Platinum y X-Gear financiando hasta $20.000.000 en 18 o 24 cuotas. Pero también se pueden sumar las versiones S, las más accesibles de la línea con los mismos 20 millones pero en 12 cuotas.
No se venden autos con el precio total financiado a tasa 0%, pero algunos modelos llegan al 80% del valor
Renault tiene los ya conocidos Renault Days, entre los que hay ofertas de tasa 0% de acuerdo al siguiente esquema. Los modelos Kwid E-Tech y Mégane E-Tech, ambos modelos 100% eléctricos pueden financiar $11.000.000 y $24.000.000 en 24 cuotas fijas. Para los modelos con motores de combustión interna, tiene 18 cuotas para Kwid, Kardian, Sandero, Logan y Stepway con montos de 9 y 10 millones para los dos primeros modelos y hasta el 50% del valor del vehículo en los restantes. También con tasa 0% se puede comprar Duster financiando 12 cuotas hasta el 50% del valor del vehículo, Kangoo furgón en 18 cuotas hasta un tope del 40% del precio total y Kangoo Stepway hasta $15.000.000.
Stellantis es el que más opciones ofrece en función de la cantidad de marcas que integran el grupo industrial. Citroën tiene ofertas a tasa 0% para sus modelos C3 Aircross 7 plazas y Basalt hasta $20.000.000 en 24 meses o 22 millones por sistema UVA. Los modelos C3, C3 Aircross 5 plazas, C4 Cactus y Berlingo hasta 11 millones de pesos en 12 meses. Para Basalt, por otro lado, ofrece hasta el 80% del valor del vehículo con tasa 0% en 24 cuotas.
Fiat, por su lado, vende el Mobi financiando hasta $15.000.000 en 12 meses, mientras que para Cronos, Pulse, Fastback, Toro, Strada y Fiorino, se ofrece financiar hasta $12.000.000 en 12 meses.
Peugeot ofrece para su exitoso 208, una financiación de $11.000.000 en 24 meses o un préstamo UVA por 22 millones de pesos en 24 meses. Para el 2008 y Partner, el monto a financiar en 12 meses es de $11.000.000 en 12 meses y la opción UVA es similar a la del 208.
Jeep tiene financiación 0% en 12 meses hasta 12 millones de pesos para Renegade, Compass y Commander, mientras que RAM replica el mismo modelo para Rampage, su pick-up compacta. DS, finalmente, ofrece financiar sin interés hasta $20.000.000 en 12 cuotas mensuales para los DS3, DS4 y DS7.
Una de las novedades fue la aparición de venta financiada con tasa 0% para los autos eléctricos como el Mégane E-Tech
Toyota Argentina ofrece una línea de tasa 0% para su pick-up Hilux. Se trata de una oferta que aplica a toda la gama de camionetas medianas, con un monto máximo de $20.000.000 a cancelar en 12 meses.
Finalmente, Volkswagen renovó sus VW Weeks, en las que hay opciones por método convencional y UVA. Polo, Virtus, el Nuevo Nivus, T-Cross, Tiguan Allspace, Saveiro y el Nuevo Vento GLI ofrecen Tasa 0% fija a 9 meses hasta $16.000.000. También está la opción de financiar hasta el 50% del vehículo a tasa 0% más UVA a 12 meses. Taos está disponible a 9 meses financiando hasta $17.000.000 o la opción de 50% del vehículo a tasa 0% + UVA a 12 meses.
Las pick-up Amarok se pueden comprar con financiación de hasta 25.000.000 a 12 meses o tasa 0% + UVA a 12 meses por el otro 50% del modelo.
Según datos preliminares, en enero se abonaron por ese concepto sólo $115.415 millones. La registración está incompleta. Las Lecap, en la mira.
Los datos preliminares indican que el gobierno logró un superávit primario de alrededor de 3,6 billones de pesos en enero de 2025. El resultado surge de una fuerte caída del 14,4% en los gastos corrientes (descontado el efecto de la inflación), que quedaron en $ 7,05 billones, y una mejora del 1,1% en los ingresos, que treparon a $ 10,62 billones.
Lo llamativo es que el superávit primario, que surge de los gastos e ingresos realizados por la Administración Pública Nacional, es casi idéntico al superávit financiero, que tiene en cuenta el pago de intereses. Este último habría sido de alrededor de $ 3,5 billones, según calculó la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). Los números surgen de los datos que todas las entidades públicas volcaron en el Sistema Integrado de Administración Financiera (SIDIF) y en líneas generales, los números coinciden con los procesados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
Según el cuadro que publicó ASAP, el pago de los intereses de la deuda pública insumió menos de la décima parte que un año atrás: apenas $ 115.415 millones, frente a más de $ 1,3 billones de enero de 2024. Deflactado por la inflación, significa una caída en términos reales de 95,4%.
Semejante reducción es incongruente con una deuda pública que no para de crecer (pasó de U$S 368.000 millones a U$S 464.000 millones, según los datos oficiales de la Secretaría de Finanzas) y que absorbió también buena parte de los pasivos que el Banco Central mantenía con las entidades financieras a través de la emisión de las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez).¿Acaso la disminución en las tasas nominales sirvió para reducir los intereses a la vigésima parte de lo que se abonaba hace un año?
Desde la OPC aclararon que «se encuentra pendiente de regularización el registro por aproximadamente $ 1,5 billón correspondiente a los pagos realizados de los títulos en moneda extranjera». Ese asiento de la operación hecha el 9 de enero podría cambiar el resultado final.
A falta de aclaraciones oficiales, ya que los números todavía no fueron convalidados por la Secretaría de Hacienda, los observadores creen que la razón está en las Lecap (Letras de Capitalización del Tesoro) emitidas por el gobierno. A diferencia de otros títulos, estas letras no devengan intereses sino que los mismos son capitalizados y se computan como deuda; esto es, en el momento de la emisión el Estado recauda menos que la obligación que toma.
“En la ejecución del presupuesto no se reflejan los intereses capitalizables correspondientes a las Letras del Tesoro Nacional Capitalizables (LECAP) emitidas desde abril del corriente ejercicio, así como las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) en el mes de julio, como parte de la operación de traspaso de la deuda del BCRA al Tesoro. Si esos instrumentos tuvieran el esquema más convencional, que implica el pago efectivo de los intereses generados, habrían impactado en el resultado financiero”, explica el informe de la ASAP.
Esto significa que el dinero que se abona es el mismo, pero no figura como intereses. La diferencia es más que semántica, ya que de esa manera para el gobierno resulta más fácil alcanzar el superávit financiero y dar una muestra de mayor solidez en la gestión. Del mismo modo, la cantidad de capital cancelado es más elevada, dando una imagen de más eficiencia en la resolución de la deuda.
En enero, el Ministerio de Economía informó que en 2024 se logró un superávit financiero de $ 1,7 billón, equivalente a 0,3% del PBI. Pero desde la consultora Empiria, dirigida por el exministro Hernán Lacunza, estimaron que, medido de la forma tradicional, el resultado financiero del año pasado habría sido negativo en 2,1%. Para el mismo ejercicio la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que “el capital de los títulos públicos que por sus condiciones de emisión capitalizan intereses (LECAP, LEFI, BONCAP y PR17) se incrementó en $14,1 billones producto de la capitalización de intereses”.
Mientras los técnicos y estadísticos discuten sobre la legitimidad o no de ese procedimiento contable (que también alcanza a los títulos ajustados por CER), la Secretaría de Finanzas anunció para los próximos días una nueva licitaciónen las que las Lecap son protagonistas casi excluyentes: este miércoles lanzará títulos de esas características con vencimiento en marzo, mayo, julio y noviembre de este año, más dos bonos para febrero de 2026 y marzo de 2027. Asimismo, ofrecerá a los tenedores de la Lecap que vence el 31 de marzo próximo canjearla por otra similar a cancelar en noviembre de este año.
binance
15 noviembre, 2024 at 8:19 pm
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